What’s going on with the state historic tax credit?
¿Qué Pasa Con El Crédito Fiscal Histórico Estatal?
Rhode Island’s Historic Tax Credit (HTC), which once fueled a surge of redevelopment in Providence by offering a 20% state subsidy alongside federal credits, is now facing challenges. Since its peak in the early 2000s, the program has been weakened by bureaucratic hurdles, high fees, and reduced public support, leading to fewer uses. Currently, the HTC is described as “operating on financial fumes,” with the existing program set to expire this summer and lacking recent funding, causing project delays.
A new bill, H 8408, sponsored by Representative June Speakman, aims to revitalize the HTC by extending it for five more years and introducing changes to improve its effectiveness for housing and economic development. Key updates include increased tax credit rates: raising the 20% credit to 30% if 80% of the building is used for multi-family housing, and the 25% credit to 35% under similar conditions. The bill also proposes reduced fees for developers and incorporates affordable housing requirements. The legislation is currently under consideration in the Rhode Island General Assembly, seeking to restore the HTC as a viable tool for historic preservation and community growth.
El Crédito Fiscal Histórico de Rhode Island (HTC) impulsó en la década de 2000 una importante renovación urbana en Providence, especialmente en la conversión de antiguos molinos. Este programa estatal ofrecía un subsidio del 20% que podía combinarse con otros créditos federales para rehabilitar edificios históricos. Sin embargo, con el tiempo, trámites burocráticos complejos, altas tarifas y largas esperas han reducido su utilización, y el interés público en otorgar grandes subsidios a desarrolladores ha disminuido.
Actualmente, el HTC opera con recursos limitados y está próximo a expirar este verano. En respuesta, la Asamblea General de Rhode Island está revisando una nueva versión de la legislación, patrocinada por la representante June Speakman, que busca extender el programa por cinco años más y hacerlo más efectivo para el desarrollo económico y comunitario. La propuesta incluye requisitos para promover viviendas asequibles y reduce las tarifas para desarrolladores.
El programa permite a los desarrolladores deducir entre el 20% y 25% de los gastos calificados en rehabilitación de edificios históricos, con créditos mayores para proyectos mixtos o de uso multifamiliar. La nueva legislación propone aumentar estos porcentajes al 30% y 35% respectivamente, siempre que se cumplan condiciones específicas de uso residencial. A pesar de las mejoras, la falta de financiamiento ha detenido varios proyectos en los últimos años.
